Ella es la chica que abarca el brillo de todas las estrellas en su ser,
la de sonrisa tímida y corazón puro,
la niña inocente que a pesar de haber sido herida tantas veces
sigue confiando que todavía hay gente buena que no la va a dañar más.
Ella es la chica con tantas pecas en la cara como arena hay en el mar,
la que se avergüenza de sus defectos porque no sabe que esos mismos defectos son los que la hacen única.
La chica de mirada perdida, la de los ojos verdes azulados que a todo el mundo encantan, menos a ella, porque ella quisiera tener ojos marrones, color café.
Es la chica apasionada por las letras, la que se deja el alma en cada escrito, la que siente que todo es posible con un lápiz y un papel.
Ella es la chica enamorada que no puede dejar de escribir sobre amor, porque se siente tan enamorada que necesita que el mundo lo sepa.
Pero al mismo tiempo ella es la chica herida, aunque intenta sobrellevar cada una de sus cicatrices para que no se vuelvan a abrir.
Ella es igual a sus semejantes, aunque diferente en ciertos aspectos.
Ella es tremendamente bella, pero sus dudas e inseguridades impiden que pueda verlo.
Ella es la que carga el mundo a hombros si es necesario por hacer liviana tu carga.
Ella soy yo. Y él, está locamente enamorado de ella.